domingo, 31 de enero de 2010

Ensayo Justificación

María Elisa Betancourt
Taller de Diseño
Christine Klein
01-02-2010

Restauradores de arte, ayudantes de la conservación de nuestro arte

La globalización y la interculturalidad que existe a nivel mundial es un indicador muy importante de la perdida y en algunos casos la carencia de identidad cultural que tiene las ciudades, en donde su característico especial era justamente esta diversidad artística que trascendía en las generaciones. Un caso muy particular en la cuidad de Quito es el de los restauradores de arte de la escuela quiteña de Quito, donde ellos han logrado cultivar gran conocimiento que ha ido destacándose alrededor del tiempo, específicamente por el valor de arte actual en una ciudad que ahora descuida de este gran legado.

Así es el caso de La familia Montenegro, donde los cuatro hermanos siguen el legado de su padre, Don Alfredo Montenegro, que dio inicio a esta manera de conservar el arte de la escuela Quiteña. Hoy en día, ellos cuidan de este arte a través de la restauración de imágenes de santos en las cuales predomina el “niño Dios”. En este lugar llegan alrededor de unas quince imágenes semanales, las cuales se analizan cuidadosamente para determinar el daño causado y proceder a pegar o restituir las piezas dañadas. Luego pasan a ser pulidas y finalmente a un proceso de pintura en donde se les coloca una base de pintura de caucho blanca para corregir cualquier falla y entonces proceder a pintar de los colores respectivos y con las técnicas necesarias para el tipo de material que se este tratando. Luego de mínimo uno o dos días o incluso semanas las imágenes quedan listas para ser entregadas a todas las personas que aún pueden recibir el servicio de ésta valiosa familia, la cual aún se preocupa por cuidar este arte, lastimosamente el legado de los Montenegro se ha visto frenado por el desinterés de las nuevas generaciones.

Hoy en día los jóvenes carecen de un sentido de preocupación por el arte colonial, ya que si bien es cierto el interés por el arte esta ahí, la falta de esta motivación de este arte se basa a la en la mala remuneración económica que existente, por lo que es necesario cuidar de alguna manera el conocimiento existente para que así no se pierda nuestra cultura a través del arte colonial, muy característico de nuestra ciudad de Quito. De acuerdo con la familia Montenegro sus hijos y nietos ya no están interesados en seguir con la labor de sus padres, lo cual ven con ojos de tristeza, ya que es un legado que puede llegar a su fin. En el centro de quito existe gente que ha estudiado este arte pero muy poca gente que lo ha recibido y cultivado de sus padres. Existe otro motivo por el cual es importante no perder esta escuela, las técnicas utilizadas en la escuela quiteña han venido perdiendo con el tiempo, algunas de ellas no se han perdido por completo sino que se han ido actualizando o modificando. En el taller de restauración las técnicas que se utilizan tal vez no sean exactas a las que se utilizaban en la escuela quiteña, pero el resultado grafico es muy similar, sino igual, al que se practicaba en aquella época.

Es por esto que de alguna manera se debe intentar cuidar este conocimiento, ya que incluso dentro de las mismas familias que han continuado con las tradiciones poco a poco el modernismo va cambiándolas, sin que ellos se den cuenta, y un día se verán perdidas ya que no sabrán como volver a la base de su arte.

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